69. Cerrando el pasado
69. Cerrando el pasado
Los primeros rayos del amanecer comenzaron a teñir el cielo de tonos anaranjados y lavanda. El mar Egeo se extendía frente a los ojos de Knox, quieto como un espejo. Contrario al torbellino de emociones que llevaba dentro.
Amanecía en Santorini, pero él no podía apreciar la hermosura que había delante de sus ojos. En lo alto de una casa blanca con cúpula azul de Oia, miraba sin ver.
Sus pies descalzos pisaron la terraza hasta acercarse al borde. El frío fresco de la mañan