40. Despedida
40. Despedida
«Papá.»
Knox sintió que el corazón se le hacía chiquito al escuchar la respuesta de Nova. Un nudo subió a su garganta, pero no dijo nada. Las lágrimas llenaron sus ojos; aun así, no iba a reclamar por algo que había sido su culpa.
Solo quedaba aceptar y continuar.
—Knox.
—Estoy bien, Nova. Solo, trato de imaginarme ese momento —la interrumpió, colocando una mano sobre el dorso de Nova. La miró a los ojos y le dedicó una ligera sonrisa.
—Has cambiado tanto —dijo ella, besándole la