Al anochecer llegó Antonio a un hotel de tres estrellas, pidió dos habitaciones en suite, una para él con el bebé y otra para Eulogio.
Lo primero que hizo fue bañarse, obviamente el bebé Akbul se metió a la bañera con él, por primera vez el agua tibia le agradó y hasta relajo al bebé, después de un buen rato de disfrutar un baño de espuma, Antonio lo secó bien y lo dejó en la cama, mientras él se colocaba una bata.
La puerta sonó y era Eulogio que traía ropa de bebé y unos pañales, detrás de él