Antonio pasó 3 días en cama, ya todos empezaron a preocuparse, no era ninguna enfermedad visible, él pidió no ver a nadie y solo se levantaba a ver a la bebé María Ignacia y luego se volvía a acostar.
Estela, su madre era la más preocupada, ella entró en la habitación de él aunque Antonio no quisiera
-hijo, dime qué te pasa-
-nada mamá quiero estar solo-
-no me iré hasta que me digas qué te pasó… tiene que ver con…-
A Antonio se le cayeron unas lágrimas, una de las miles que ya habían brotado -l