Maya
Es pasada la medianoche.
La casa está a oscuras, salvo por el brillo azul del televisor en la sala que nadie apagó.
Los ronquidos de papá se escuchan a través de la pared… constantes, como un tren. Me reí por lo bajo.
Mamá se tomó sus pastillas a las 10, así que está totalmente fuera de combate.
El suelo del pasillo cruje si pisas en el lugar equivocado.
Yo sé exactamente qué tablas evitar.
Estoy parada frente a la puerta de Caleb solo con mi camiseta de dormir. Sin sostén, sin shorts, na