Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl aire del jardín era más liviano que el de la casa, pero Caroline no podía disfrutarlo. Caminaba despacio, con la mirada fija en el suelo. Leonardo iba a su lado, sin apartarla ni un segundo.
- "Espero que no estés pensando en otra de tus locuras", dijo Leonardo, con una media sonrisa helada. "La última vez terminaste peor de lo que imaginabas". Caroline respiró hondo, sin levantar la vista. - "Solo necesito aire.






