50. A punto de enfrentar la verdad
Aunque sus ojos reflejan el brillo que no la dejará ni un momento, Julieta no deja la mano de Román cuando se encaminan hacia el pasillo. Aunque sabe que no pueden ver a Lizzie todavía, al menos estaría bien saber cómo está, y en dónde se encuentra. Y en estos momentos, teniendo en la mente revelar toda la información de Rebecca y Bianca, el temor ya se ha ido.
Cuando sus ojos se dirigen hacia la esquina del pasillo, éstos se abren al notar quien viene desde el otro pasillo.
—¡Julieta!
Clara