Charles no se había conformado con hacerle el amor a Avery una vez, por el contrario, se hacía adicto a ella cada vez que entraba y salía de ese lugar que lo hacía ver la gloria.
Nunca había sido tan posesivo con alguna mujer como lo era ahora con Avery, ella lo había hechizado con su dulzura y pureza, era tan inocente, que quería sacarla de ese lugar lo más pronto posible, pero debía esperar, porque sencillamente debía seguir con su plan a como diera lugar.
Tenía más de diez minutos de haber