70. Cuenta De Sangre
Si Shaya hablaba —si lo contaba a alguien, si lo dejaba escapar en un correo, en una conversación mal controlada— la caída sería inevitable. No se trataba solo de reputación o escándalo, era la ruina de todo un apellido, de un legado que ella había defendido con uñas y dientes. Emilia sabía también algo más: Viktor D’Amelio no perdona. Viktor castiga. Viktor no olvida.
Llamó a Claudia. Claudia llegó al despacho de Emilia con pasos medidos, la piel aún caliente por la rabia que no se atrevía a m