New York, New York.
La salida del aeropuerto fue menos caótica que lo ocurrido la última hora en ese avión.
Es que este tipo era un verdadero imbécil.
¿Cómo se le pudo ocurrir la genial idea de querer revolcarse en el baño del avión y pasar por nuestro lado como si nada?
El como me di cuenta de su desfachatez es simple, por mi insomnio se me hacía difícil dormir en una cama, imagínense lo que era en un asiento de avión a miles de kilómetros de altura. Además, Louise se me había pegado como lapa y no quería despert