Por Louise Connelly
Como decía, cuando llegamos a Las Vegas, me llevé una desagradable sorpresa, y es que la mujer con que iban a trabajar mi papito y Shanny, si bien es muy bonita por fuera, sé que ve que es una bruja por dentro y estoy segura que va a ser un obstáculo para el cumplimiento del plan que tengo y por el cual, el nino Lauren va a viajar mañana para llegar aquí a Las Vegas; debo de admitir que la señorita Willis no me cae para nada bien, que puedo decir, ve de una manera rara a Shanny y ella ni cuenta se da. Así que, en estos momentos y al igual que soy con mi papá también lo soy con Shanny, estoy en modo ¡COMO UNA HERMOSA HIJA CELOSA!
Qué puedo decir, quiero a Shanny como mi mamá, y cuésteme lo que me cueste, arpía o demonio que se acerque a ella, la tendré. No soy una niña como cualquiera y eso ya todo el mundo lo sabe y cuando me propongo algo, lo logro; y esta vez no será la excepción, bien dice mi abuelita que soy digna hija de mi padre.
Creo que en mi vida no había