26. La foto de Elena
Me fui al archivo a las dos de la tarde porque el despacho seguía oliendo a la conversación de la mañana y necesitaba un espacio donde el aire no tuviera memoria.
El archivo público del ala norte era el tipo de lugar que calmaba de forma mecánica: filas numeradas, olores de papel y polvo, ningún testigo, ninguna jerarquía activa. Solo carpetas, tiempo y un sistema de catalogación que yo ya conocía mejor que cualquier estudiante con acceso legítimo.
Había venido con una excusa real: las actas de