Cap. 75 Y ese… fue el mejor reporte de progreso que he recibido en mi vida.
No fue el beso tímido o confuso de antes. No fue el gesto de alianza táctica de la conferencia de prensa. Fue un beso apasionado, desinhibido, cargado con toda la adrenalina del triunfo, la gratitud y algo más profundo, algo que estaba renaciendo de las cenizas de su memoria y floreciendo en el presente. Sabía a pesto de la noche anterior y a futuro.
Ares se quedó rígido por una fracción de segundo, el shock absoluto paralizándolo. Luego, con un gruñido ahogado que era mitad sorpresa, mitad ren