Cap. 52 E hizo bien
Se sentó en el borde del sofá, invitando a Dayana a hacer lo mismo. El ambiente íntimo del probador se convirtió en un confesionario.
—Todo empezó con una compañera que teníamos en la facultad —comenzó Ginevra, con un tono más serio.
—Lucía. Tenía un novio que, al principio, era encantador. Luego se volvió… posesivo. Controlador. Y después… pasó a los golpes. Fue horrible. Nos dimos cuenta tarde, y cuando lo hicimos, fue Elsa quien más se movilizó. La que escondió a Lucía, la que la ayudó a denunciar. Fue increíble, realmente una heroína.
Dayana asentía, viendo el patrón formarse.
—Poco después —continuó Ginevra—, tú conociste a Ares. Y él… bueno, es Ares. Intenso, poderoso, con una aura de control que puede asustar si no lo conoces. Y tú cambiaste. Dejaste de salir tanto, te metiste en su mundo, te volviste más… reservada. Para nosotros, que éramos unas chicas universitarias despreocupadas, fue un cambio radical.
Ginevra miró a Dayana directamente.
—Elsa empezó a ver patrones donde