Cap. 126 Gine, los bebés no necesitan emojis
Los días siguientes fueron un torbellino de color, telas y risas. La mansión vieja, que durante décadas había sido un mausoleo de silencios y rencores, se había transformado en una guardería gigantesca.
Dayana estaba en su elemento.
—¡No, Ginevra, esa cortina es demasiado amarilla! ¡Los bebés necesitan tonos suaves, relajantes!
—¡Pero el amarillo es feliz! —protestó Ginevra, sosteniendo una cortina color limón con ambas manos.
—¡La felicidad estimula el desarrollo cognitivo!
—La felicidad estim