Cap. 11 ¿Incluso contra él?
Hizo una pausa, acercándose un poco. Su mirada ya no era la del magnate impasible, sino la de un estratega observando a un oponente valioso.
—Pero te voy a decir una cosa, y te lo aseguro yo, Ares Bianchi: yo soy el menor de tus problemas ahora. Ahora que has decidido ser esta… pequeña salvaje y rebelde, Dayana, lo entiendo.
—Una sonrisa casi imperceptible, no de burla, sino de reconocimiento, se dibujó en sus labios—. Así que, debes hacerlo lo mejor que puedas. Debes luchar, Dayana. Incluso c