CAPITULO 37
Blair Cooper
— ¿Ya has pensado en que nombre le pondrás a tu bebé?
Negué con un ligero movimiento de cabeza.
—La verdad es que no —complete y seguí dejando caricias con mis dedos enguantados en el piecito de mi bebé; le doy un vistazo a la enfermera que está de guardia hoy en la NUCI, ella me ve igual y sonríe—. Solo he tenido cabeza para pedirle al universo, y a quien pueda escucharme, que mi hijo salga adelante. No he pensado en nada más.
—Haces bien, mujer —se acerca hasta dónde