CAPITULO 38
Ezra Lennox
—Sigo sin poder creer que el playboy más cotizado de Australia al fin haya sentado cabeza —vuelve a mencionar Ryan con tono socarrón—. ¿En serio te enamoraste de tu esposa?
Doy un trago a mi copa de coñac y cierro mis ojos para disfrutar por más segundos el delicioso sabor del licor en mi paladar; sonrió con picardía y asiento lentamente al terminar el proceso. Mis amigos, a quienes no veía desde mucho antes de mi boda con Blair, me miran sin podérselo creer todavía.
—Ha