CAPITULO 36
Ezra Lennox
Después de un mes y medio, Blair al fin pudo volver a casa; aunque debía seguir guardando reposo, haciendo sus terapias de rehabilitación y esperar paciente hasta que el traumatólogo le autorizara que dejara de usar el collarín y la férula en su pierna derecha.
— ¡Oh, Blair! No sabes cuánto me alegra que al fin hayas vuelto a tu casa —pronuncio con entusiasmo mi madre, quien junto a Maxwell habían venido para darnos la bienvenida—. ¿Cómo te sientes?
Mi madre le tendió un