Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl auto rugió contra la carretera, devorando kilómetros mientras el peligro se desvanecía en el espejo retrovisor.
Pero no importaba cuánto corriéramos.
No importaba qué tan lejos llegáramos.
El peligro nos seguiría hasta que uno de los dos bandos desapareciera por completo.







