. Fuego en la piel
Esa noche sentí de nuevo el fuego que arde entre nosotros, su beso fue violento cargado de pasión, mis piernas quedaron enredadas en su cintura y su torso pegado a mi piel. Con mucha fuerza me recosto a la pared, una de sus manos viajó a mi pecho y lo estrujó con fuerza.
—- ¡Eres lo único que necesito!!!!
—--- Remy…me tu oscuridad me atrae como a un imán
Su enorme polla, entró a pesar de todo este tiempo a un mi cuerpo no se adapta a su tamaño, mis gemidos y el golpet