15. El primer golpe en las sombras
Me quedé de nuevo encerrada en aquel cuarto oscuro, se que seguía en la mansión, que mejor escondite que en su propio hogar,nadie me buscaría dentro y asumirán que otra vez fui secuestrada.
¡Vaya! Que estupidez estoy de nuevo secuestrada; pero ahora dentro de las mismas paredes,mis muñecas me duelen por las ataduras, cuánto tiempo ha pasado, no puedo saber en este lugar no hay ventanas sólo conductos de aire ¿Si grito, me escucharán? Vale la pena intentarlo.