EL ECO DE LOS Cristales ROTOS
— vete — digo despacio cada silaba cortando el aire
—No quiero verte aquí cuando vuelva
— ¿ y sino vuelves? — pregunta con la voz quebrada
No contestó solo cierro la puerta del auto enciendo el motor y conduzco que el regido del motor ahoga todo lo que ella pueda decir la miro por el retrovisor quieta el reflejo pequeño de algo que no se si es esperanza o estupidez
El camino se abre frente a mi oscuro, vacío y mis hombres esperan ordenes. Mis enemigos