Bajo el filo del mismo deseo
Cuando las sirenas se oyeron a lo lejos, ya no quedaba nadie en pie, solo nosotros dos empapados, exhausto manchado de todo lo que habiamos sido alguna vez
Remy se inclinó hacia mí para apenas oír el susurro de su voz
—- No intentes huir de mi otra vez. Porque está vez será la última
Me sostuvo la mirada un momento más y desapareció entre la lluvia y la oscuridad como si fuera parte de ella, lo ví irse sin moverme, sin tan siquiera respirar porque mi cuerpo no