—Vaya, vaya. ¿Las damas de rojo? Son más hermosas de lo que decían los rumores.
—¿Matthew? —Naomi sintió que su corazón se le caía a los pies.
—Escuché hablar de ustedes y la curiosidad me ganó. Quería saber quiénes eran las mujeres más elogiadas de la noche. —dijo Matthew, acercándose a Naomi con una mirada intensa.
—Hola, Matthew, ¿cómo estás? —preguntó Nelly.
—Bien, y ahora, mucho mejor.
Los nervios de Naomi regresaron con más fuerza. Verlo ahí, de pie frente a ella, desató un torbellino de