OBLIGADA A TENER EL HIJO DE MI ENEMIGO. Capítulo 7.
Lo más curioso de toda esta situación es que este beso no es el primero que me doy con Héctor. La memoria de aquel primer contacto se mezcla con la intensidad de este momento, haciendo que cada sensación se sienta más cargada, más confusa. Como había mencionado antes, tras la sorpresiva y accidental muerte de sus padres en ese accidente de coche provocado por Fabricio Mallory, Héctor comenzó a cambiar. El niño que conocí, tan alegre, travieso y confiado, desapareció poco a poco, y en su lugar apareció alguien más silencioso, serio y lleno de una tristeza que no parecía apropiada para su edad.
Ahora que soy adulta, no puedo juzgarlo. Era un niño demasiado joven para afrontar la pérdida de toda su familia en un solo instante, y aún tenía un hermano mayor entrando en la locura, cuestionando a todo aquel que lo rodeaba. Héctor debió sentirse completamente solo, como si el mundo entero le hubiera dado la espalda. Cada decisión que tomaba parecía teñida de una desesperación que yo, con mi c