OBLIGADA A TENER EL HIJO DE MI ENEMIGO. Capítulo 4.
Decir que yo no quería casarme con Gabriel Dunne es quedarse corta. En realidad, lo detestaba. Prefería morir antes que imaginar una vida a su lado.
Al principio acepté el compromiso por la vieja promesa que hicieron mis padres con los Dunne hace muchos años, y también porque mi corazón estaba roto. Cuando descubrí que, al cumplir 18 años, Héctor no regresaría de la academia militar para casarse conmigo como había prometido, me sentí abandonada y traicionada.
Sin embargo, debo admitir que mient