OBLIGADA A TENER EL HIJO DE MI ENEMIGO. Capítulo 37.
Pasan siete días desde que Héctor y yo finalmente logramos resolver nuestras diferencias y volvimos a comportarnos como siempre debimos haberlo hecho: como una pareja real.
Durante nuestra adolescencia ya teníamos experiencia en esto. Prácticamente fuimos novios desde que teníamos doce o trece años, hasta que él se marchó a la escuela militar. Por eso, volver a tratarnos de forma romántica se sintió sorprendentemente natural, como si nuestros cuerpos y corazones recordaran exactamente cómo hace