OBLIGADA A PERDONARTE. Capítulo 16.
Cuando nuestros labios se encuentran por primera vez en mucho tiempo, se siente como si el fuego que había intentando mantener apagado por mucho se aviva, Sebastian es la llama.
Pronto aquel inocente beso de reconciliación se convierte en algo más pasional, más intenso, más… Amoroso. Usando apenas mi ropa interior, siento como Sebastian toma mi cintura y las baja a mis caderas, algo que me hace saltar ligeramente por la sorpresa.
—Lo siento, ¿fue demasiado? —pregunta Sebastián en un susurro.
—N