Capítulo 94.
Al haber estado aquí prácticamente una semana, pude memorizar las rutinas de mis captores, me di cuenta que en las mañanas no vienen a dejarme nada de comer, ya que durante la noche previa me dejan bocadillos, los cuales puedo comer como desayuno y parte de la merienda en medio de la mañana, pero a partir del mediodía uno de los guardias que me tiene aquí encerrada abre la puerta de mi prisión y me deja una bandeja con comida relativamente normal, como esa que puedes comprar en cualquier restau