Capítulo 69.
Después de liberar a Sophia y darle las indicaciones necesarias, me apresuro a subir las escaleras de regreso a la habitación, esperando que no sea demasiado tarde, y pueda volver al baño para fingir que nada ha ocurrido.
Pero cuando llego al pasillo de la segunda planta de la mansión, y observo a un grupo de confundidos guardaespaldas en la puerta de mi prisión, comprendo que eso es imposible.
Al verme en las escaleras, Gabriel furioso sale de en medio de sus guardaespaldas, acercándose a mí y