Capítulo 57.
Después de observar cómo se llevan a Sophia, yo termino huyendo en dirección al invernadero, donde sé que por lo general no hay nadie, pues este solamente se abre cuando hay eventos especiales, como cenas o fiestas en la mansión.
No sé cómo sentirme después de todo lo que presencié.
Una parte mía está asustada, pues no conocía este lado tan brusco y aterrador de mi prometido, Gabriel que siempre es tan dulce y amable, verlo hacerle ese tipo de cosas a otra mujer… Me perturba.
Pero a la vez no