Capítulo 15.
Tropezando por los oscuros escalones de la mansión de Víctor Silverstorm, finalmente logró llegar a la sala principal de la casa, esa que observé de manera breve cuando llegué aquí.
En medio de la sela observé a Gabriel y Sophia, ambos vestidos con ropa comun, Sophia con unos leggins de gimnasio, y Gabriel con un sueter negro. Parecía que ambos confundidos habían sido interrumpidos de sus labores cotidianas para venir aquí.
Y aunque llegamos a la sala, Victor y yo no entramos por completo en la habitación, nos quedamos en la puerta de entrada de la sala, donde podíamos ver a Sophia y Gabriel, pero manteniendo nuestra distancia de ellos.
—Te dije que la encontraría, tengo a la ladrona que robó nuestras muestras de semen del hospital Santa Helena —informó Victor sin irse por rodeos, hablando directamente con Victor.
Avergonzada bajo la cabeza, ya que mi aspecto es tan lamentable, con mi cabello despeinado, mi ropa desarreglada, mis manos esposadas como un criminal, y mis mejillas tan ro