Capítulo 112.
La boda sigue su curso exactamente como había sido planeada, como si cada detalle hubiera encontrado su lugar de manera natural, casi mágica. Las risas de los invitados se mezclan con los aplausos que aún resuenan en mis oídos, formando un eco constante de alegría que parece envolverlo todo. La música fluye con suavidad por el salón, una melodía elegante y cálida que acompaña cada paso de baile, cada conversación en voz baja, cada sonrisa compartida entre familia y amigos. El aroma de la buena