Capítulo 10.
Los siguientes días en las empresas Silver son… Tensos.
Mi jefe recibe visitas diarias de la policía del estado de Washington, más de una a veces, y siempre terminaba en lo mismo.
Justo cuando estoy a punto de entrar en su oficina para llevarle café a él y a sus invitados, escucho el sonido de un objeto de vidrio estrella al otro lado de la puerta, que me hace temblar y retroceder.
—¿¡Como mierda no tienen una pista aún!? —escucho como ruge la voz de mi jefe al otro lado de la puerta— ¿¡Qué clase de policías de mierda son!?
—Señor Silverstorm, estamos haciendo todo lo que podemos… —intenta excusarse el oficial dentro de la oficina.
—¡No es suficiente! ¡Quiero que encuentren al ladrón ahora!
Supongo que no me sorprende descubrir lo violento y agresivo que puede ser el señor Silverstorm, después de como me ha tratado, ya sospechaba que era así cuando lo llevaban al límite. Pero a la vez me asusta, por que si yo no estuviera involucrada tal vez…
No, no pienses en eso ahora, romperás a ll