Capítulo 106.
Siendo empujada suavemente contra la cama, siento como Victor comienza a pasar sus manos sobre mi ropa, comenzando a quitar esas molestas prendas de ropa, para finalmente hacerme suya.
—Eres tan hermosa… —susurra Victor, admirando mi cuerpo fijamente.
Nerviosa no se que decir, después de tener a Gabriel, mi cuerpo quedó levemente destrozado, un poco más gordo y con esa cicatriz enorme en mi abdomen por la cesárea.
Por lo que estando desnuda frente a Victor, me siento de muchas maneras, excepto