93. Vamos a recibir visita.
La abuela de Hanna, quien solía recogerla de la guardería casi todos los días, a excepción de algunos viernes cuando su hija Julia la recogía personalmente, llegó a casa junto a Hanna. Fue una sorpresa para ambas encontrar a las empleadas ocupadas en un frenético ir y venir.
Doña María frunció el ceño y miró a Hanna con una expresión preocupada.
— ¿Qué estará pasando aquí, mi niña? —murmuró, más para sí misma que para su pequeña nieta.
Hanna, con sus grandes ojos curiosos, observó la escena sin