9. ¿Estás embarazada?
Ciro asintió malhumorado y le hizo un gesto con la mano para que se alejara.
— Pues espero que al menos te alejes de mi y no deba aguantar tú presencia, esta casa es lo suficientemente grande como para no encontrarnos.
Ella quería decirle que era un desgraciado por tratarla así, pero no pudo hacer otra cosa que morderse la lengua, asentir y salir de ahí cuanto antes para no envenenarse con su propio veneno, el que estaba acumulando por culpa de ese hombre.
A pesar de que aquella noche Julia dur