74. ¿Ya salió mi madre de su junta?
Julia respiró hondo un par de veces, se le había hecho un nudo en la garganta que le impidió hablar correctamente, intentó tranquilizarse para no matar ahí mismo a la pobre Sonia mientras caminaba de arriba a abajo por su oficina
— ¿Vino el CEO en persona? ¿Y se puede saber por qué mi hija está con él? Te dije que la vigilaras, no puede estar molestando a nuestros acreedores.
—Lo siento, es solo que la pequeña…— Sonia supo que tenía que guardar silencio, que la niña fuera traviesa no era motivo