72. ¡Mami, quiero ir a tu trabajo hoy!
Los días se convirtieron en meses, y los meses en años. Ya habían pasado cuatro años y, Julia se había establecido con éxito en Londres. Aquella tarde llegó a casa agotada a causa del trabajo.
Una sonrisa se dibujó en su rostro cuando una pequeña niña llamada Hanna, corrió hacia ella con los brazos extendidos, era el recuerdo del amor que jamás había dejado de sentir por Ciro, todo lo había volcado en ella y su hija era lo único que necesitaba para que cualquier día, por pesado que fuera, se co