30. ¿Qué te trajo a la universidad?
Julia le miró con curiosidad y una sonrisa juguetona se formó en sus labios al notar la inusual incomodidad de su esposo. Él siempre parecía tan seguro de sí mismo e imperturbable.
—¿Para qué? — preguntó Julia, provocando un pequeño brillo de diversión en sus ojos. Su molestia se había disipado en el momento en que cayó en la cuenta de que Ciro había ido a la universidad a buscarla y que el encuentro con Víctor solo era un contratiempo. Pero algo más debió traer a su esposo hasta allí.
Se acerc