31. ¿Ya tenías las entradas?
Julia miró a su esposo con cariño y asintió, una conferencia no era lo que se imaginaba como cita romántica, pero estaba segura de que sería perfecta, al menos era original, debía admitirlo.
—Me encanta. Especialmente porque tú estás aquí conmigo — respondió, tomando la mano de Ciro entre las suyas mientras tomaba asiento en las butacas asignadas en primera fila.
Ciro soltó el aire que no sabía que estaba conteniendo hasta ese momento al escuchar lo que esposa pensaba de su cita.
— No estaba se