105. Señor, hemos llegado.
—Papi, papi, ¿qué le ocurre a mami? —preguntó la pequeña Hanna mientras se encontraban en el interior del auto con su padre rumbo al hospital cercano.
—Mami solo está cansada —respondió Ciro, tratando de ocultar sus nervios.
—¿Pero ella jamás se había quedado dormida así?
Ciro se sintió culpable por haber presionado a Julia y enojarse por la verdad oculta. No sabía qué decirle a su hija.
En ese momento, lo único que le importaba a Ciro era llegar al hospital y tranquilizar a su hija diciéndole