104. Sé que he alargado demasiado esto.
Julia sonreía al ver a su hija correr hacia las flores y luego centró su atención en su esposo, sintiendo un frío intenso recorrerle la espalda cuando su esposo pronunció las siguientes palabras, mirándola con aquella intensidad que podía hacerla derretirse, pero en ese instante sintió miedo, miedo de perderle y también de perder a su hija.
— Lo peor de todo es que se lo ha dicho a mi abuela, y ella desea no solo que me divorcie de ti, sino también que te aleje de Hanna. Pero como dije, es una