EL GUARDAESPALDAS DE MI HERMANO: 4. Pídeme que te saque de aquí
Elizabeth pensó en todas las razones que la impulsaron a tras Leonas, y cada una de ellas, hicieron que su corazón se escuchara como una locomotora. También pensó en detenerse y volver dentro de la casa, pero se preguntó sobre lo que pasaría si se atrevía de una jodida vez a ser más valiente y hacer caso a su instinto.
Se le cortó el aliento en cuanto lo vio. Estaba a los límites del jardín. A varios largos metros de distancia.
Se abrazó a sí misma para protegerse del frío y se acercó a pasos