22. Ana Paula intenta demostrar su inocencia
En su habitación, la pobre Ana Paula Almeida no lograba conciliar el sueño, y es que a pesar de estar física y mentalmente agotada, sabía que debía hallar la forma de que su esposo le creyera que ella estaba diciendo la verdad, que no había tenido nada que ver con la muerta de Cesar y que era inocente de todas sus acusaciones.
Caminó de un lado a otro, recordando detalles de ese día que pudieran de algún modo ayudarla, hasta que se sentó en la orilla de la cama dos horas después, sintiendo que