La confesión de Casius me descolocó totalmente, no supe que hacer más que salir corriendo de allí sin un rumbo fijo. Solo hui de la presencia de la bestia en busca de soledad y consuelo. Aún siendo incrédula de la confusa verdad, decido salir al jardín para buscar algún tipo de paz, sentimiento que nunca antes me había sido arrebatado de esta manera tan cruel.
“tú padre era el rey Magnussen”
Esas palabras resuenan en mi cabeza como disparos de una ametralladora de alto calibre. En segundos el m