—Narra Siria—
—¿Cómo supiste que yo soy la Siria correcta?— Pregunto sorprendida pero cautivada por su acción.
—Si muero y vuelvo a nacer, seguiría reconociendo al amor de mi vida a kilómetros de distancia— Responde sin dejar de apretarme contra su cuerpo.
—Gracias al cielo que ellas estaban allí para rescatarme, temía nunca salir y volver a verte. Creí que moriría— Confieso dejando salir las lágrimas que inundaban mis ojos.
—¿Ese desgraciado te hizo algo?— Interroga apartándose de mi cu