Luego de estar casi media hora discutiendo con la bestia, logré que aceptara ser revisado por el doctor de la familia real. Este hombre es demasiado terco, incluso más terco que yo. Luego regresé a mi habitación y como era de esperarse, Morgana aún seguía allí acostada en mi cama junto a Snowball.
Me da un poco de pena despertarla, así que camino sigilosamente hasta la cama y me hago un lugar junto a ella y el pequeño Hurón. Sorpresivamente, Morgana abre sus ojos al sentir mi presencia y se inc