—¿Por qué no me dijiste nada de esto antes?— Pregunto perpleja.
—Cuando llegué aquí Lucas estaba igual que Magnussen y si el lo hubiera sabido en ese momento, todo habría empeorado— Musita mi madre negando con la cabeza.
—¿Y por eso preferías que Lucas muriera?— Inquiero estupefacta.
—Cariño, yo vi con mis propios ojos lo que es capaz de hacer una marioneta de Tenebris. Tú también lo viste. Lucas no era el mismo y cuando pasó lo de Magnussen no sabía que la maldición era rompible— Responde